martes, 13 de marzo de 2007

Supervivientes judíos: Nicole Krauss


Foto: Sinagoga de Berlín

La Vanguardia Culturas, 05/04/2006

Novela
Entre Grace Paley y García Márquez

ISABEL NÚÑEZ

Nicole Krauss (Nueva York, 1974) se graduó en Stanford e hizo un posgrado en Oxford. En cierta ocasión, asistió a una conferencia de Josif Brodskii y le entregó sus poemas. No esperaba recibir noticias, pero él la llamó al día siguiente y pasaron siete horas juntos trabajando en ellos. Más tarde, Krauss abandonó la poesía. Su primera novela, Man walks into a room, tuvo una excelente acogida crítica.

Antes de que su segunda novela, La historia del amor, llegara a las librerías norteamericanas, Krauss ya aparecía en todos los suplementos literarios. El director de cine mexicano Alfonso Cuarón dirige la película, basada en un libro que ha merecido los elogios de Coetzee y de Ali Smith, además del entusiasmo unánime de la crítica y la traducción a veinticinco lenguas. En las entrevistas, Krauss se ha quejado de que siempre le hablen de su marido, el también escritor Jonathan Safran Foer, y en parte es injusto contribuir a esa desigualdad, pero la comparación resulta inevitable, puesto que ambos comparten mucho más que el éxito, la juventud y la adaptación al cine de sus segundas novelas: una gran similitud en la mirada a su pasado, también común, de abuelos judíos del Este europeo que sobrevivieron al Holocausto y se establecieron en Nueva York, y cuya dolorida nostalgia de la pérdida sólo se ve dominada por un intenso vitalismo y una alegría (agridulce, crítica, analítica, autoirónica, siempre apegada a la cultura, pero alegría al fin) de vivir.

El viejo escritor y cerrajero Leo Gursky perdió a Alma, su novia -embarazada-, camino del exilio, perdió la vivencia de la paternidad y también perdió en el traslado la novela que había escrito sobre ellos, La historia del amor, a manos de su amigo Litvinoff, al que no volvió a ver y, en una soledad interrumpida por las visitas de su amigo y vecino Bruno, procura asegurarse de que alguien le vea todos los días, y lleva un cartel que dice: "Me llamo Leo Gursky, no tengo familia, llamen al cementerio Pinelawn, tengo una parcela en la sección judía. Gracias por su amabilidad". Gursky es uno de los dos protagonistas principales. La otra es Alma Singer, que se llama así por el personaje de la novela perdida de Gursky, una niña excéntrica y solitaria que intenta con los procedimientos más peregrinos que su madre, traductora viuda, deje de estar sola, y que proyecta primero ser paleontóloga, luego viajar a la Antártida y al fin acaba aprendiendo pintura por puro accidente. A partir de aquí, los sucesos se encadenan en una especie de paródico thriller, con ciertas resonancias austerianas por la influencia del azar en todas las cosas, y empieza a caer una lluvia de interrogantes sobre la cotidianeidad de Alma, que investiga el pasado de sus padres, la novela que les fascinó (y que ahora su madre traduce por encargo de un misterioso desconocido), rastrea la vida del escritor que la firmó, Litvinoff, descubre a Isaac Moritz, el hijo escritor de Gursky, y sigue muchas otras vías que le permiten relativizar la pérdida de su padre y el fin de su romance con un judío ruso, Mishka. Todo esto en una exuberancia imaginativa de personajes y momentos mágicos, llenos de una sutil y particular complejidad de matices y en un tono que conecta con Todo está iluminado (está claro que Jonathan Safran Foer también se ha inspirado en el pasado de ella), y a la vez resucita y reactiva deliberadamente el encantamiento de Cien años de soledad, matizado por un humor judío americano y femenino que homenajea a Grace Paley, sin excluir cierta locura al estilo del judío ruso Isaac Babel.

Ninguna de estas influencias oculta el núcleo duro de verdad personal de Nicole Krauss, su imperiosa necesidad de contar, que a veces se pierde en el puro torrente de pequeñas historias tangenciales, pero que recupera con su obvio talento, su energía y sus cualidades de narradora. Una novela muy sugerente.


Nicole Krauss La historia del amor / La història de l´amor. Traducción al castellano de Ana
M. ª de la Fuente y al catalán de Ernest Riera Salamandra / RBA-La Magrana
(288 / 272 págs. 16 / 18 €)

4 comentarios:

El viajero melancólico dijo...

El sonido del muecín me acompañó por toda Turquía. Ya lo hizo también en Marruecos.

Tus artículos tienen un montón de buena información.

saludos

Caty dijo...

dan ganas de ir corriendo a la libreria y buscarlo!

Tus articulos son superbuenos! muy bién escritos! recién te descubro...ya vendré a menudo. Gracis por tu mensaje!

tarta de manzana dijo...

Tus comentarios son excelentes. Creo que este material podría ser la base para un libro muy interesante acerca del papel de los escritores para recuperar la memoria del horror y luchar contra la negación y el silencio. En la Europa Central hay muy buenos ejemplos, incluido el nobel Kerstesz y los que tú recoges respecto a los Balcanes. ¿Por qué no lo escribes? Anímate.

zbelnu dijo...

Gracias, viajero, te visitaré... Y gracias a ti también, Caty! Huy, Tarta de Manzana, me faltan horas y tengo que acabar y entregar dos libros! Y mis cuentos esperan apretujándose en mi cabeza, pugnando por salir...