Foto: Thomas Ruff, Haus
Dos hermanos östeuropeos
ISABEL NÚÑEZ
Brigitte Reimann
Los hermanos
Bartleby
Traducción de Ibon Zubiaur
179 PÁGINAS
15 EUROS
Brigitte Reimann (Burg, 1933 – Berlín, 1974) inició su carrera literaria en los años cincuenta; su éxito llegó en los sesenta con Die Geschwister (premio Heinrich Mann) y su decepción del régimen socialista. En 1968 le diagnosticaron un cáncer; vivió diez años más escribiendo Franziska Linkerhand, que se publicó, inacabada y póstuma, en 1974. Sus novelas, su correspondencia (con Krista Wolff, entre otros) y sus Diarios fueron best-séllers: Reimann anticipaba la reunificación en una década y mostraba su intensa pasión de vivir, la desgarrada separación de un hermano al que adoraba y que se fue al Oeste, y su debate febril entre el sueño socialista y la realidad burocrática de la RDA.
Bartleby publica ahora Los hermanos, primer libro de Reimann en castellano. En sus páginas late el amor incestuoso y nostálgico de Elisabeth y Uli, y la fuga, que la narradora ve como una traición o una consecuencia de su relación amorosa con Joachim. Esa discusión –con cartas y diálogos reales— le sirve para mostrar la vida de los artistas en la RDA, la censura, el dogmatismo, la ética marxista. Todos los sueños de la izquierda y sus trampas: hay algo orwelliano, algo koestleriano en su crítica, ese espíritu que aún mueve a tantos intelectuales poscomunistas: no renunciar a la base social y cultural del socialismo, donde la educación y los libros estaban al alcance de todos y los escritores –ingenieros de almas, dijo Stalin— tenían peso social, como sugiere Zubiaur en su prólogo.
La novela va adelante y atrás en el tiempo, ondulante. Es el aliento vital de la autora, ese hálito ensoñado y febril lo que constituye su encanto: el personaje de Elisabeth, la artista libre atada por un lenguaje que la aprisiona, aferrada a las dos Alemanias desgajadas, entre el compromiso socialista y el amor sensual (por su rebelde hermano y por su amante), y al fin, como un pájaro atrapado, no resiste la arbitrariedad, la uniformidad zafia, la perversa combinación de un sistema que glorifica la cultura y al mismo tiempo la constriñe, forzando a la sumisión o a la conflictiva disidencia.
El libro permite imaginar lo que fue el siglo XX en el Este de Europa, reflexiona sobre la tradición de la izquierda en el mundo y señala simbólicamente a los países nórdicos como la única opción para recoger ese legado.
