miércoles, 15 de abril de 2009

Cuentos de Clarice Lispector La Vanguardia Cultura/s

Exuberante y misteriosa ISABEL NÚÑEZ
La familia de Clarice Lispector (Ucrania, 1920 – Río de Janeiro, 1977) emigró a Brasil cuando ella tenía meses de edad, huyendo de pogroms y hambre. Clarice se consideraba brasileña. A los 23 años publicó una novela innovadora, Cerca del corazón salvaje. Escribió cuentos infantiles, columnas periodísticas, novelas y relatos, en una prolífica y magnética obra que edita Siruela en castellano. Estos Cuentos reunidos son una celebración de su genio y su escritura única. Aunque haya elementos –afinidades, no influencias— de La señora Dalloway woolfiana en ese tiempo casi detenido de algunas narradoras, o del misticismo de Hesse o hálitos de Robert Walser y Katherine Mansfield, nada se parece realmente a su mirada. Es como si sus antenas le permitieran oír y tocar lo que nadie siente, recibir mensajes de los pájaros, del viento, los árboles, un perro o una gallina, conocer los impulsos y la extrañeza de la infancia y la adolescencia. Ante un mundo espiritual germánico o cerebral anglosajón, opone la exuberancia húmeda de Brasil, una naturaleza poderosa que estremece con su sensualidad oscura y luminosa al tiempo. Algunos cuentos son meditaciones o experimentos de lógica, otros autobiográficos y vemos a Clarice con su máquina de escribir –interrumpida por atropellos vitales, un insecto, preguntas asombrosas de los niños, la extraña criada llegada de un bosque y enmudecida por un hallazgo que no puede formular—, con la placidez de su dominio literario. Otros son sombríos y hablan del suicidio, de la muerte por agotamiento o de la vida en márgenes de locura y medicación. Sus mejores personajes son femeninos porque la autora se pregunta sobre esa condición, pero aquí hay de todo salvo estereotipos, y su comprensión acoge de igual modo a hombres, viejos y niños, sin excluir ningún ser vivo. El encuentro de una niña y un perro pelirrojos, las visiones del zoo, el profesor de matemáticas que abandona un perro porque no soporta su exceso de amor, la gallina que huye de su verdugo, vuela al tejado y recibe a cambio más tiempo de vida, la niña que roba rosas de un jardín de ricos, o la mujer que se deshace de las suyas por demasiado hermosas y cuando se arrepiente, es tarde y se aproxima la locura, o la familia cuyo frágil equilibrio se quiebra con la irrupción nocturna de tres enmascarados. Esos momentos epifánicos en que el aire se estremece o la humedad perturba o el universo ardiente deja oír sus latidos a una mujer que se cepilla el pelo. Lo que no se puede decir, ni elaborar. El deseo que está en todos y que no encaja en las convenciones ni la razón. La soledad, la pérdida y el olvido, la locura delirante que nos acecha en cada interpelación. Hay cuentos filosóficos, de injusticia y justicia poética, o misterios del destino. En ellos su mundo secreto se nos ofrece fugaz, con extraña generosidad. En esta cuidada edición, con magnífico prólogo de Miguel Cossío Woodward, las traducciones son un lujo, aunque los ibéricos tengamos que renunciar a pluscuamperfectos y a modos del subjuntivo, y adivinar que la mantis se llama esperanza. En ese cuento, la imagen final del verde y delicado insecto en un brazo y los ojos que lo contemplan me recordó a Vinyoli: “La vida qui la viu? No un jaç/ banal, no boques de diner,/ sinó robins en la quieta/ palma indefensa d’una mà capaç/ de retenir-los i meravellar-se’n” (La vida ¿quién la vive? No un lecho banal, no bocas de dinero, sino rubíes en la quieta palma indefensa de una mano capaz de retenerlos y maravillarse). Clarice Lispector
Cuentos reunidos
Siruela
Traducciones de Cristina Peri Rossi, Juan García Gayó, Marcelo Cohen y Mario Morales
544 PÁGINAS
29,90 EUROS

4 comentarios:

frikosal dijo...

Hoy he leído tu reseña en el Culturas mientras desayunaba tranquilamente un zumo de naranja con cereales. Por una curiosa circunstancia suelo leer o por lo menos ojear el Culturas pero rara vez el periódico. Cada vez me interesa menos la prensa, y un poco en broma digo que me informo por la revista Sky&Telescope.

"la exuberancia húmeda de Brasil, una naturaleza poderosa que estremece con su sensualidad oscura y luminosa al tiempo"

Como siempre en tus reseñas, dan ganas de leer el libro, y a mi en este caso incluso más.

hombredebarro dijo...

Me interesan mucho los cuentos de Lispector. ¿Qué diferencia hay entre esta edición y la de Alfagura?
Saludos.

zbelnu dijo...

Gracias, Friks! Ayer incluso yo me salté el periódico! Cada vez me cuesta más leerlos, como tragar estos días atrás.
Ese es el libro que me hizo pensar en ti, porque la naturaleza y los bichos son a veces también personajes, están ahí latiendo y se notan en la poética de Lispector. Ella es maravillosa, pero no sus novelas, sólo estos cuentos y el libro Celebración de un mundo (que recoge sus artículos en la Nación).

zbelnu dijo...

Hombre de barro: para contestarte tendría que mirarme la de Alfaguara. Aquí el prólogo es excelente y las traduciones de lujo (aunque eso sí, latinoamericanas). No sé respecto a la selección, comparativamente. Me lo miraré y te diré, cuando vuelva a tener tiempo...